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Preferenciasdeaprendizaje's Blog

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Monthly Archives: abril 2011

Las preferencias pueden resultar inevitables en muchos dominios de la investigación y las aplicaciones, y su estudio se remonta a tiempos tan lejanos como el período clásico de la Antigua Grecia. Frecuentemente para establecer ordenamientos, similitudes entre varios componentes de un campo dado y para la toma de decisiones se hace sobre la base de las preferencias de los actores, que vienen resultando como antecedentes o premisas de las acciones en los dominios en cuestión.

Se constata el empleo de las preferencias en numerosos campos, como forma de establecer un ordenamiento o develar similitudes, tales como economía, psicología, programación matemática, arqueología, ciencias políticas, inteligencia artificial, ciencias de la computación, lógica artificial, medicina y biología, tratados por diferentes autores referenciados por Öztürk, Tsoukiàs y Vincke (2003). Son estudiadas las preferencias en Sociología, según Manassero, Vázquez y Acevedo (2002) y en Comercio electrónico en Zapata (2006). Hansson y Grüne-Yanoff (2006) discuten, entre otras, sobre preferencias en la teoría de la decisión y la ética.

Muchas de estas áreas del conocimiento han desarrollado modelos formales de las preferencias, aunque la extensión del empleo de las mismas no ha ido acompañado con una unidad de intelección del concepto ni de una única formalización.

Una práctica muy empleada cuando se quiere definir formalmente preferencias en un conjunto, es recurrir a la definición de las estructuras  de preferencias con las propiedades requeridas para el dominio donde se esté trabajando. Una visión bastante completa del problema de la modelación de la preferencia, especialmente lo concerniente a las estructuras de preferencia está en Öztürk, Tsoukiàs y Vincke (2003).

De acuerdo al análisis anterior se destacan tres interpretaciones posibles de preferencia, la que los autores de este trabajo consideran importante tomar en cuenta a la hora de formalizar este concepto en el campo de la educación:

  • Preferencia como una elección o selección, donde se asume que un agente tiene preferencia por algo, lo que significa que escoge o selecciona uno o varios objetos dentro un conjunto de alternativas. En dependencia de las propiedades que tenga la relación de selección, existen diferentes tipos de preferencias. Esta interpretación está muy extendida, según se expone en Lichtenstein y Slovic (2006) y en Hansson y Grüne-Yanoff (2006).
  • Preferencia como deseo o interés. Ejemplo de ello se tiene en la ontología definida en EzWeb Project (2009), que asume que la preferencia está definida como un deseo de un agente racional acerca de las propiedades de un objeto. En esta ontología el agente no es sólo un humano, sino que puede ser también una aplicación o un agente de software. También en Schwartz (2003) se presenta una intelección de preferencia como deseo.
  • Las preferencias como gustos personales, analizadas en Lozano (2000:16) que plantea: “Preferencias son aquellas que remiten a los gustos y a las posibilidades de elección entre varias opciones. Una preferencia casi siempre es una actitud consciente y está determinada por el control  y la voluntad de cada una de las personas”.

En Hansson (2000) se plantea que las dos principales interpretaciones de preferencias son: como estados de la mente y como disposiciones para actuar, teniendo la primera un carácter psicológico mientras que la segunda, según este autor, es una definición conductista.

Referencias:

  1. Öztürk, Meltem; Tsoukiàs, Alexis; Vincke, Philippe (2003): Preference Modelling. DIMACS Technical Report 2003-34 October 30.
  2. Manassero, Vázquez y Acevedo (2002): Opiniones sobre la influencia de la ciencia en la cultura. 2002. http://www.oei.es/salactsi/acevedo17.htm. Visitado 7-12-10.
  3. Zapata Alarcón, Yoana. (2006).Un nuevo enfoque de la fidelización del cliente – La importancia de las Bases de Datos. http://www.wikilearning.com/monografia/un_nuevo_enfoque_de_la_fidelizacion_del_cliente-la_importancia_de_las_bases_de_datos/14664-17. Visitado 7-12-2010.
  4. Hansson y Grüne-Yanoff (2006): Preferences. Enciclopedia Filosófica de la Universidad de Stanford. http://plato.stanford.edu/entries/preferences/. Visitado: 29-11-2010.
  5. Lichtenstein y Slovic (2006): The construction of preference. Cambridge University Press,   http://books.google.com/ . Visitado 29-11-2010.
  6. EzWeb project (2009): RECommendations Ontology. A vocabulary to formalize preferences in the Semantic Web. Working Draft – 16 December 2009. http://ontologies.ezweb.morfeo-project.org/reco/spec-20091216.  Visitado 29-11-2010.
  7. Schwartz, Nora (2003). Algunas contribuciones de la Psicología a la Economía. Facultad de Ciencias Económicas – Universidad de Buenos Aires. URL: http://www.econ.uba.ar/www/institutos/epistemologia/marco_archivos/Trabajos%20Completos%20IX%20Jornadas%20en%20PDF/Schwartz%20Nora.pdf . Visitado 12-01-2011.
  8. Lozano Rodríguez, Armando. (2000). Estilos de Aprendizaje y Enseñanza. Un panorama de la estilística educativa. ITESM Universidad Virtual – ILCE. México: Trillas.
  9. Hansson, Sven Ove (2000). Book Review. Christoph Fehige and Ulla Wessels (eds), Preferences, Walter de Gruyter, Berlin, 1998. Erkenntnis 52: 117–119, 2000.
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Preferencias de los estudiantes en la educación virtual (I)

En este proceso de conversión de un extremo a otro hay una característica que varía junto al cambio general, como una de las causas pero también efecto del nuevo contexto: la contribución de los actores en la toma de decisiones. En el extremo correspondiente a la Educación tradicional la abrumadora  mayoría de las decisiones las toma el docente. En el otro extrema, cuando el sujeto del aprendizaje es más activo e independiente, la parte sustancial de las decisiones le corresponden.

En cualquiera de los momentos de este proceso de cambio, para la toma de decisiones un factor es relevante para que un actor u otro tome sus decisiones: sus preferencias. En la forma tradicional de educación las preferencias de aprendizaje son poco relevantes al tomarse decisiones (lo que no significa que no se tomen en cuenta totalmente, pero esencialmente el proceso asume que los estudiantes conforman un colectivo aproximadamente homogéneo). En la medida  en que la actividad de aprendizaje va dando más independencia al estudiante, las preferencias de aprendizaje van adquiriendo mayor relevancia como factor o premisa en el proceso de toma de decisiones.

También el docente, que no ya juega el rol de transmisor omnisapiente del contenido, sino que ayuda, guía, orienta al estudiante, debe tener en cuenta las diferencias de estos para lograr un desempeño eficaz y eficiente.

Los EVEA resultan hoy la alternativa más extendida y prometedora, tanto en la modalidad virtual como blended,  para desarrollar el proceso de enseñanza aprendizaje en los términos del nuevo paradigma. Sin embargo, brindando la máxima independencia (o pudiendo brindarla, en dependencia de como se diseñe el entorno y se conciban las actividades) y por tanto dando al estudiante el máximo poder de decisión, los EVEA se han diseñado (y en la mayoría de los casos se diseñan aún) como si los estudiantes tuvieran las mismas características, en particular las mismas preferencias de aprendizaje (a esto se une el predominio de actividades comunes, aproximadamente iguales para todos).

De aquí surge una contradicción: entornos brindan independencia, posibilidad de decisión, entornos que limitan las posibilidades del estudiante en su desempaño en el proceso de aprendizaje.

Este fenómeno tiene otra contradicción asociada: las preferencias de aprendizaje no están formalizadas y para poder usarlas en todas sus posibilidades deben estarlo.

Pero las contradicciones no son antagónicas, de ellas surge la síntesis que pone de nuevo las cosas en su justo orden.

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